|
|
Mary Singh, consultora del equipo de Management Consulting de Accenture en Dallas, desearía no haber dicho nada. Al mencionarle al doctor que acompañaba al grupo que escalaba el Monte Kilimanjaro en julio que se sentía mareada, fue enviada al campamento de base como precaución.
A pesar de haber sufrido un caso agudo de mareo por altura gran parte del viaje, Mary se esforzó por mantenerse firme, pensando más en qué pensaría de ella la gente que había comprometido dinero para su viaje si no llegaba a la cima que en cuán mal realmente se sentía. Había dado lo mejor de sí, conjuntamente con un grupo de 14 personas de Accenture y estaba orgullosa de haber recaudado $5.400 a través del Voluntary Service Overseas, a cargo de una iniciativa de SIDA/VIH en África Meridional. “Me dolía mucho el estómago a raíz de la altura,” dijo Mary. “Pero cuando me desperté el tercer día de la escalada, estaba realmente lista para llegar a la cima. Aproximadamente tres horas después de abandonar el campamento de base, el doctor me preguntó cómo me sentía—todos estábamos sintiendo algunos efectos de la altura al llegar a los 15.000 pies. Desearía nunca haber pronunciado la palabra ‘mareo’, porque sabía lo que me iba a decir.” Por otra parte, y en cierto modo, Mary estaba aliviada de no haber llegado más lejos, aunque el descenso fue angustioso, dijo. Al recordar su experiencia, se dio cuenta que logró más de lo que nunca hubiera soñado. “Esto es algo que nunca hubiera hecho sola. Nunca antes me había ido de campamento,” dijo Mary. “Cuando leí el mail (de Voluntary Services Overseas) sobre este viaje auspiciado por Accenture, vi que era una oportunidad de cumplir con mi sueño de visitar Africa y poder ayudar a la gente al mismo tiempo.”
Difusión del mensaje
La ascensión al Monte Kilimanjaro fue una vivencia estimulante y a la vez extenuante para Mary, y la experiencia de visitar algunas de las áreas más empobrecidas de Kenia fue muy inspiradora. Mary acompañó a la National Organization of Peer Educators (NOPE) de Kenia, parte de la iniciativa regional contra el SIDA de África Meridional, visitando poblados con estudiantes de 17 y 18 años, quiénes educaban a la gente sobre cómo prevenirse ante la difusión del SIDA/VIH. Mary advirtió que para ella fue interesante ver cómo los estudiantes utilizaban un estilo africano tradicional de música y letra para transmitir y mensaje a una población con bajo índice de alfabetización. “Quedé admirada de la forma en que pudieron educar a otros niños sobre un tema tan delicado,” dijo Mary. “Fueron muy elocuentes, y creo que son eficaces para ayudar a prevenir la difusión de la enfermedad en su país.” Mary dijo estar muy complacida por la generosidad y el soporte de sus colegas de Accenture que habían comprometido el grueso del dinero recaudado para NOPE. “Al asumir estos desafíos se demuestra que nuestra gente proviene de una cultura corporativa que emprende asignaciones complejas,” dijo. “Somos un grupo de personas muy generosas con nuestro tiempo y dinero.” A la fecha, más de 100 personas de Accenture han completado la ascensión al Monte Kilimanjaro, superando la marca de $1 millón recaudado en apenas su segundo año en 2007. Mary planea volver a intentarlo algún otro día, y con respecto al mareo causado por la altura, está lista para enfrentarlo cuando llegue el momento. “No se acobarden solamente porque no son personas que amen la vida al aire libre y le guste trepar,” aconseja Mary. “No hay nada realmente extremo al respecto. Sólo se trata de estar cómodos con sus mochilas y botas. La pasé muy bien con todos y disfruté de estar en contacto con los sponsors.”
|
|
|
|
|