|
|
Texas Instruments está trabajando en un proyector color en miniatura que puede ser instalado en teléfonos celulares. De hecho, recientemente demostraron algo que sigue exactamente ese estilo. Aún no se sabe cuándo se lanzará al mercado.
¿Y entonces?
Si los teléfonos celulares tienen una falla, es su diminuta pantalla. Los esfuerzos por aumentar el tamaño de las pantallas se han concentrado principalmente en,… bueno, en aumentar el tamaño de las pantallas, un enfoque loablemente directo, pero que plantea claras limitaciones. Es decir, en algún momento, el teléfono se termina convirtiendo en una mini-PC y ya no cabrá en los coquetos porta-celulares de cuero. La tecnología informática nos está mostrando un mejor camino, al menos, hasta cierto punto. Si usted no está caminando, tiene una superficie clara a mano, y no hay mucha luz, podría tener una pantalla virtual mucho más grande que su teléfono físico. ¿Y para qué podría utilizarla? Para menos de lo que usted probablemente piense. El problema es que rebotará de un lado a otro a medida que usted oprima las teclas, con lo cual la composición de un mail o de mensajes de texto, e incluso el discado de un número quedarán probablemente fuera de la cuestión (Y nada como las náuseas para apagar la codicia tecnológica). Esto nos deja sólo dos cosas: navegar la Web (en la que uno dedica la mayor parte del tiempo a leer, no a tipear, con lo cual el rebote no es tanto problema) y ver videos. Esto podría ser un beneficio importante, en realidad. En particular, navegar la web es, probablemente, la actividad más difícil de realizar utilizando la telefonía celular, de ahí a que la mayoría de nosotros se abstiene de hacerlo, de hecho, mejorarla sería un provecho para la humanidad. La tecnología (si logra salir del laboratorio) podría tener efectos interesantes. Por ejemplo, las discusiones verbales (por ejemplo que ocurren en un bar) suelen basarse en la emoción, la astucia y el volumen- no tanto en hechos. La amplia diseminación de teléfonos que verdaderamente naveguen la Web podría cambiar eso, a medida que los hechos lleguen literalmente a la punta de los dedos de la gente (o a la punta de sus pulgares, supongo), desde dónde podrían mostrarse rápidamente a otros clientes (y en condiciones de grandes multitudes, proyectarse directamente sobre los mismos). Los pioneros en adoptarlos tendrán una ventaja importante, por supuesto. Imagine parar en seco un argumento de un oponente menos armado con una búsqueda rápida y una proyección. Esta desigualdad de armamento producirá muchas apuestas falsas. Con un poco de preparación, por ejemplo, usted podría proyectar fácilmente una página de "Wikipedia" que indique muy seriamente que la Medialuna Fértil está ubicada en la Ciudad de Nueva York, en la intersección de la calle 28 y la avenida Lexington (Nota para los norteamericanos: no lo está.) Si la gente que pasa del otro lado careciera de proyectores, van a terminar pagando la apuesta. Sin embargo, esto probablemente sea tan sólo una fase. Una vez que se propague ampliamente, esta tecnología podría producir conversaciones más inteligentes y un debate sustentado por mejores razonamientos… Sin mencionar (y cuando de estimulación intelectual se trata, este beneficio es difícil de vencer), la capacidad de disfrutar de episodios de alta resolución de “La Isla de Gilligan”, cuando y dondequiera que deseemos.
|
|
|
|
December 2007
|